Ante la consulta ciudadana disponible en la página del MINVU sobre la “Modificación de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones”, creemos que corresponde a un cambio ideológico y estructural de cómo se planifica el territorio. Afecta la autonomía de las municipalidades y sus habitantes, que tienen derecho a decidir vinculantemente cómo debe crecer la ciudad.
Esta consulta no es vinculante, dicta normas generalizadas para todo el país, sin considerar su amplia diversidad.
Los invitamos a leer nuestra carta al director y a involucrarse con este tema, de tomar razón un cambio así, se empeorará la calidad de vida urbana.
Carta completa
Sr. Director:
En un contexto de creciente presión sobre nuestras ciudades, las modificaciones propuestas por el gobierno a la OGUC, abren un debate necesario sobre los posibles impactos en el bienestar de la población.
Las modificaciones preocupan por su sesgo hacia la densificación, sin un resguardo efectivo de las condiciones de habitabilidad. Aumentar densidades, alturas y constructibilidad, especialmente en vivienda económica, junto con flexibilizar exigencias y controles no es una decisión neutra: puede traducirse en barrios más saturados y en mayor presión sobre servicios ya deficitarios.
Bajo el argumento de facilitar la oferta, se corre el riesgo de consolidar entornos de menor calidad urbana, profundizando desigualdades territoriales que la planificación urbana debería corregir, no acentuar.
Si bien la propuesta avanza en agilizar procesos, especialmente en contextos de reconstrucción, preocupa que se abra la puerta a una intensificación inmobiliaria, particularmente en territorios más vulnerables.
¿Cómo se evitará una nueva “Estación Central”? ¿Cómo se garantiza que la infraestructura será suficiente para sostener estas nuevas cargas?
Resulta problemático que estas modificaciones se impulsen sin abordar debilidades estructurales del propio Estado en la gestión urbana, trasladando un problema de capacidad pública hacia la flexibilización normativa.
A ello se suma el carácter centralizado, sin diálogo efectivo con los municipios, debilitando su rol en la planificación urbana y gestión de impactos territoriales.
Asimismo, preocupa la ausencia de una incorporación explícita de los riesgos socionaturales y del cambio climático, variables determinantes para la seguridad y calidad de vida.
Más que facilitar la oferta, el desafío sigue siendo construir ciudades mas equitativas, resilientes y habitables.
Natalia Ramírez y Cristina Bonilla
Representantes Directiva
GEÓGRAFAS CHILE


























